Los viajes son en la juventud una parte de la educación, y, en la vejez, una parte de experiencia

Andalucía (Enero 2012)

Comenzaba un nuevo año, buen momento para viajar hasta Andalucía, otro destino pendiente desde hacía tiempo. Nuestra primera parada fué Sevilla, capital de la Comunidad Autónoma, que cuenta con 703.000 habitantes, lo que la hace la cuarta ciudad más poblada de España. Allí recorrimos su casco histórico, visitando la catedral con la Giralda, el Alcázar con su mezcla de estilos, la Torre del Oro a orillas del Guadalquivir (todo ello patrimonio de la humanidad), paseamos y tapeamos por el barrio de Santa Cruz, vimos la plaza de España, disfrutamos de la vista desde el Metropol Parasol...
El viaje continuó en Granada, capital de provincia con 234.000 habitantes. Ciudad con gran influencia musulmana que la dá un encanto especial. Paseamos por su casco histórico, llamativo por sus puestos de fruta y comida, su tapeo y por su catedral con la Capilla Real, en donde se encuentra el sepulcro de los Reyes Católicos, Juana la Loca y Felipe el Hermoso. Más tarde acudimos al barrio del Albaicín, de origen Andalusí, un auténtico oasis en lo que se refiere a zonas con historia y auténticas, ya que no está explotado para el turismo y resulta un placer recorrer su laberinto de calles que te llevan hasta el Sacromonte, barrio de los gitanos y del flamenco, a donde se puede acudir para escucharlo en sus cuevas encaladas. Imprescindible acudir a los miradores de esta zona para ver la puesta de sol sobre la Alhambra con Sierra Nevada enmarcándolo. Nuestro último día en Granada se lo dedicamos a la Alhambra, ciudad palatina nazarí Patrimonio de la Humanidad. Recorrimos sus tres partes; la Alcazaba (defensiva), los Palacios Nazaríes (residencial) y el Generalife (ocio); además de disfrutar de las vistas que ofrece de todo Granada.
Y para terminar dedicamos los dos últimos días a Córdoba, capital de provincia con 328.000 habitantes. A orillas del Gudalquivir y bajo Sierra Morena, fué capital de distintos imperios y califatos que la llevaron a ser considerada la ciudad más grande y opulenta en el siglo X. Merece la pena recorrer su casco histórico, Patrimonio de la Humanidad, llegando a lugares como el barrio de la Judería, la calleja de las flores, la Sinagoga, la plaza del Potro, el Alcazar de lor Reyes Cristianos, las caballeriza reales, el puente romano, las murallas romanas que lo rodean... Pero sin duda lo más impresionante es la Mezquita (actual catedral), edificio musulmán con una basílica renacentista en su parte central, que rompió el edificio islámico. Curioso que el propio Carlos V se arripintiése de haber intercedido en la construcción de la basílica diciendo "habeis destruido lo que era único en el mundo, y habeis puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes". Aún así es uno de los monumetos que he visitado que más me han impactado.
Un viaje que nos ha encantado y en el que la única parte negativa ha sido la apología al toreo que envuelve Andalucía. Ya sabía a dónde viajaba, pero no por ello entiendo la estupidez humana que aplaude y llama arte a una cruel tortura.

Torre del Oro

Giralda

Plaza de España en Sevilla

Cuevas del Sacromonte

La Alhambra y Sierra Nevada

La Alhambra y el Albaicín

Puente romano y Mezquita de Córdoba

Interior de la Mezquita