Los viajes son en la juventud una parte de la educación, y, en la vejez, una parte de experiencia

Barcelona y Montserrat (Agosto de 2013)

Sin solución de continuidad, vuelta a casa desde Francia, unos días de tranquilidad y de nuevo viaje. En esta ocasión a Barcelona, con motivo de la celebración de los mundiales de natación.
Barcelona (1.600.000 habitantes) es otra de esas ciudades que aunque ya he visitado en varias ocasiones, no me canso de recorrer y disfrutar de su ambiente. Una vez más paseé por su casco histórico y el barrio Gótico, bajé desde plaza Cataluña hasta la rotonda de Colón atravesando la Rambla, vi su puerto olímpico, sus playas, la Sagrada familia... y por supuesto Montjuit, motivo principal de este viaje. En el Palau Sant Jordi acudí a varias finales y clasificatorias del campeonato del mundo de natación, para después acudir a la Piscina Bernat Picornell para ver a España ganar el 5º puesto y la final del mundial entre Hungría y Montenegro.
Otro de los días decidimos acercarnos hasta el Monasterio de Montserrat, a 50 km de Barcelona. Se encuentra situado en mitad de un gran macizo y en él residen 80 monjes. Destaca en su interior la imagen de la "La Moreneta" (Siglo XII), patrona de Cataluña. Ya que estábamos allí dedicamos el día a recorrer la montaña, encontrando ermitas y llegando a su cumbre, el pico Sant Jeroni de 1236 metros de altitud. Llama la atención por sus caprichosas formas del macizo y el hecho de que alrededor todo sea llanura, dando la sensación de encontrarte ante un gran muro vertical. Aunque también hay que decir que han "machacado" la montaña, llenándola de escaleras de hormigón y barandillas que rompen en parte el encanto del lugar. Creo que una montaña debe subirse con esfuerzo, paso a paso, por nosotros mismos. Si uno no es capaz de subirla quizá sea porque no debe hacerlo...
Ya de vuelta a Barcelona paramos a conocer el pueblo que se encuentra al pié de la montaña, Monistrol de Montserrat. Se trata de un pequeño pueblo dividido en dos partes por el río Llobregat. 

Rambla

Catedral

Vistas desde Sant Jeroni

Monasterio de Montserrat

Palau Sant Jordi

Plaza de España desde Montjuic



Francia (Julio de 2013)

Llegaron las vacaciones de verano y tocaba hacer una nueva escapada, en esta ocasión no demasiado lejos, a Francia. Comenzamos nuestro viaje en Biarritz (27.000 habitantes), a tan sólo 20 km de la frontera con España. Se trata de una bonita ciudad en dónde destaca su paseo marítimo, su puerto pesquero y el gran ambiente de sus calles.
Tras conocerlo, por la tarde nos acercamos a la playa de Hossegor para darnos un baño en el Atlántico, también aprovechamos para pasear por el pueblo y conocer a su vecino Capbretón. Se trata de dos pueblos turísticos, en donde no hay demasiadas cosas que ver.
Al día siguiente nos acercamos hasta Biscarrosse, pueblo sin nada especial a destacar. Sin embargo a 10 km se ecuentra un gran lago (Biscarrose-Parentis), lugar muy bonito en donde comimos y disfrutamos de su entorno. Posteriormente nos marchamos hasta Arcachon, bonito pueblo costero que merece la pena visitar y destacar la impresionate Duna de Pilat, a pocos km del pueblo. Se trata de la duna más alta de Europa con más de 100m de altura y 2,7 km de longitud.
Una vez conocida esta zona de las Landas, decidimos subir hacia el norte, realizando nuestra primera parada en Burdeos, capital de la región de Aquitania, que cuenta con 240.000 habitantes. Es una ciudad que ya visitamos hace unos años y que no nos ha importado repetir, ya que tienen un encanto especial.
Al día siguiente seguimos rumbo al norte, para llegar hasta La Rochelle, preciosa cuidad de 77.000 habitantes. A lo largo de la historia ha sido un importante puerto comercial, lo que hizo que la ciudad prosperase y le dé el aspecto que aún hoy en día conserva. Destaca su puerto protegido por las torres de la Chaine, San Nicolás y la Lanterne, además de la puerta de entrada del Gran Reloj, a través de la que se accede a su bonito casco viejo.
Sin alejarnos demasiado, dedicamos otro día del viaje a la Isla de Ré, de 30 km de largo. Visitamos sus pueblos principales como Saint Martín de Ré o la Flotte y llegamos hasta su extremo, en donde encontramos el faro de las ballenas y multitud de playas en donde hubo que darse un refrescante baño para combatir el calor, un tanto agobiante en esta jornada.
Aunque no estaba previsto subir más al norte, finalmente nos decidimos a llegar hasta Nantes, situada ya en la Bretaña francesa (280.000 habitantes). Continuábamos con muchísimo calor y nos llamó poderosamente la atención lo vacía que la ciudad se encontraba. Apenas se veía gente por sus calles, probablemente debido a que era fin de semana y la gente habría aprovechado para acercarse a la costa. Nantes fue capital de La Bretaña y al visitarla se puede ver la importancia que tuvo en el pasado. Pudimos ver la Plaza Royale, la Capital de San Pedro y San Pablo, el castillo de los Duques de Bretaña, la plaza de la pequeña Holanda, paseamos a orillas del Loira...
Y lógicamente, después de subir tocaba bajar hacia el sur. En nuestra vuelta visitamos Mont de Marsan, capital de las Landas, con 30.000 hatitantes. Se trata de una pequeña ciudad en donde destaca su puente sobre el río, la plaza del ayuntamiento y la torre medieval.
Y por último, antes de llegar a España paramos en Dax, localidad de 22.000 habitantes. Allí paseamos a orillas del río Adur, vimos su catedral y sus temas romanas como aspectos más destacados.

Biarritz

Capbretón

Duna de Pilat

Burdeos

La Rochelle

Saint Martín de Ré

Nantes

Mont de Marsan

Llanes (Marzo de 2013)

Domingo con buen tiempo, buen día para escaparnos rumbo a Asturias.
Nuestra primera parada fue en Puertas de Vidiago y desde allí andar por un camino que nos llevó a la costa, en donde pudimos ver los Bufones de Arenillas. Curioso fenómeno, que consiste en grietas formadas por el agua del mar en la roca caliza, de manera que comunica el mar en su parte inferior con la parte superior del acantilado. Si el mar está fuerte y coincide marea alta, por los Bufones pueden salir chorros de agua a más de 20 metros de altura, creando un efecto similar a un geyser. Nosotros no fuimos en un día del mar fuerte, así que nos conformamos con pasear por la zona y escuchar el sonido del aire por las grietas, también resulta muy llamativo.
Una vez visitado, pasamos el resto del día en Llanes, precioso pueblo costero que cuenta con 14.000 habitantes. Conocimos su casco histórico, pasamos por la plaza de Santa Ana, vimos la basílica de Santa María de Concejo, su torre medieval... También paseamos por su playa , vimos los curiosos Cubos de la Memoria de Ibarrola situados en el puerto y paseamos por el paseo de San Pedro, bonito lugar junto a los acantilados. Bonito pueblo para pasar un buen día.

Bufón

Cubos de la Memoria y playa

Costa zona de Bufones

Plaza de Santa Ana

Paseo de San Pedro

Acantilados zona San Pedro