Este verano nos planteamos varios destinos y finalmente nos decidimos por Europa Central. Comenzamos nuestro viaje en
Viena, capital de Austria que cuenta con 1.700.000 habitantes. Se trata de una de las capitales mas antiguas de Europa, con una rica y poderosa historia que se puede apreciar claramente paseando por su centro histórico (Patrimonio de la Humanidad). La dinastía de los Habsburgo reinó aquí desde el siglo XV hasta el XX, dándole a la ciudad un aspecto grandioso. Allí pudimos conocer la catedral de San Esteban, los palacios de Hofburg, Belvedere y Schönbrunn, vistiamos la ópera, recorrimos su anillo (ring) verdaremente espectacular...
Una vez conocido nos fuimos en tren hasta la República Checa, parando a conocer y hacer noche en
Cesky Krumlov, pequeña ciudad de 14.000 habitantes (Patrimonio de la Humanidad), construida alrededor del río Moldava, que merece la pena visitar. Su castillo y sus edificios medievales barrocos, renacentistas y góticos la convierten en un lugar con encanto.
Al día siguiente partimos rumbo a la capital,
Praga, que cuenta con 1.200.000 habitantes. A lo largo de su historia ha sufrido muchos cambios, pero siempre avanzó hasta convertirse en una de las ciudades más importantes de Europa en los siglos XVIII y XIX. Sin embargo la dictadura Nazi y la posterior caída en manos Comunistas hasta 1989 (Revolución del Terciopelo), provocaron un claro retroceso en el país del que poco a poco se va recuperando. Destaca la presencia de monumentos que resaltan lo que tuvieron que sufrir tanto bajo la dictadura Alemana como bajo la Soviética.
Es una ciudad preciosa, pero demasiado explotada para el turismo, con tiendas de souvenirs (cutres) y puestos de comida rápida por todas partes, lo que hace que pierda parte de su encanto. Quizá sería recomendable visitarla en momentos en los que no todo el mundo esté de vacaciones para evitar saturaciones. Allí pudimos conocer sus cuatro barrios principales: Hradcany, Malà Strana, Staré Mesto y Nove Mesto, en donde se encuentra toda la historia de la ciudad.
Próximo a Praga, también vistamos un Gueto que los Nazis utilizaron como afinamiento de judíos y propaganda ante la presión de sus enemigos, se trata de
Terezin. Además cuenta con una cárcel Nazi que era una antigua fortificación, cualquiera puede imaginar las condiciones infrahumanas de los presos. Un horror pensar lo que allí sucedió, pero interesante visitarlo para darnos cuenta del egoísmo y la absurdez a la que puede llegar el ser humano.
Y para terminar nos desplazamos hasta
Kutna Hora, capital de Bohemia Central que cuenta con 21.000 habitantes. Dese el siglo XIII hasta el XVI compitió en importancia con Praga, ya que contaba con minas de plata que la dieron gran esplendor. Sin embargo la inundación de las minas y su levantamiento contra los Habsburgo hizo que se quedase a un lado y perdiese toda importancia. Aún se puede apreciar la importancia de su pasado en su catedral de Santa Bárbara con su puente de piedra que recuerda al puente de Carlos de Praga, sus iglesias, su osario (interior de iglesia construida con huesos humanos)...
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| Palacio de Schönbrunn (Viena) |
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| Palacio del Belvedere (Viena) |
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| Cesky Krumlov |
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| Puente de Carlos (Praga) |
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| Panorámica de Praga |
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| Stare Mesto (Praga) |
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| Terezin |
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| Puente y catedral de Kutna Hora |
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