Los viajes son en la juventud una parte de la educación, y, en la vejez, una parte de experiencia

Irlanda (Agosto 2010)

De nuevo verano, en esta ocasión volamos hasta Irlanda. Comenzamos nuestro viaje en Galway, pequeña ciudad situada en la costa oeste, que cuenta con 66.000 habitantes. Allí pudimos conocer su catedral, la iglesia medieval de St. Nicholas, pasear por su muelle, en donde comerciaban barcos españoles y recorrer su centro urbano, en donde pudimos degustar distintas cervezas en tabernas típicas sin apenas turismo.
Aprovechamos otro día para recorrer en bicicleta la isla de Inishmore, la mayor de las tres islas (Islas Aran) situadas en la desembocadura de la bahía de Galway, disfrutamos de su naturaleza salvaje, vimos focas en libertad, comimos junto a la playa, paramos en las ruinas de las siete iglesias, llegamos a su fuerte circular de la edad de bronce... Para terminar nuestras visitas por esta zona de Irlanda, llegamos hasta los acantilados de Moher, que tienen una extensión de 8km y se llegan a elevar hasta 214 metros sobre el oceano Atlántico, impresionantes.
Al día siguiente partimos hacia Dublín, capital de la república con 496.000 habitantes. Allí vimos un partido de Hurling (deporte autóctono) en Croke Park, tomamos Ginnes en el Temple Bar, conocimos su universidad, el Trinity College, descansamos en el parque de St. Stephen´s Green, visitamos el palacio real...
Otro lugar que conocimos fué Kilkenny, la ciudad más pequeña de Irlanda con tan solo 8.625 habitantes. Cuenta con numerosos edificos medievales, entre los que cabe destacar su iglesia y el castillo.
Nuestro último destino fué Glendalough, en donde podemos encontrar en plena naturaleza los restos de un conjunto monasterial del siglo VI de gran importancia en su época. Además merece la pena pasear por la zona, en plena naturaleza y llegar hasta sus dos bonitos lagos.

Bahía de Galway

Inishmore

Acantilados de Moher

Castillo de Kilkenny

Restos en Glendalough

Dublín

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