Los viajes son en la juventud una parte de la educación, y, en la vejez, una parte de experiencia

Noruega (julio 2009)

Una vez conocido Copenghage, continuamos hacia el norte, llegando a Noruega. Nuestro primer destino fué Bergen, que con 250.000 habitantes se la considera la puerta de entrada a los fiordos. Continuamos recorriendo en el tren de Flan el Valle de Voss, con sus cascadas y espectacular paisaje esculpido por graciares y ríos. Al día siguiente navegamos por el Sognefjord (fiordo de los sueños), patrimonio de la Humanidad con paredes alrededor que alcanzan los 3000 metros. Tras viajar en tren y barco, era el momento de hacer una ruta a pié, aprovechamos para llegar hasta el Glaciar Briksdal, un camino lleno de cascadas enormes hasta llegar a esta masa de hielo, realmente espectacular. De aquí partimos hacia la capital, parando de camino en Lom, pequeño pueblo que cuenta con una típica iglesia de madera noruega (Stavkirke) y también conociendo Lillehammer, ciudad sede de los juegos olímpicos de invierno de 1994. Tras conocerlos llegamos a Oslo, capital del país con 590.000 habitantes, allí recorrimos su casco antiguo, el palacio de la ópera, el palacio de Storting, el ayuntamiento (sede del premio Nobel de la Paz), su museo popular que refleja la evolución de la ciudad... De Oslo partimos dirección al norte, parando por el camino en Andenes para realizar una salida por el mar del Norte a ver ballenas, una bonita experiencia sin duda. Una vez terminado subimos hasta las Islas Lofoten, situadas por encima del Círculo Polar Ártico, allí dormimos y aprovechamos el día siguiente para conocer su gran belleza natural. Una vez conocido continuamos nuestro viaje hasta Tromso, segunda ciudad en importancia de Laponia. Destaca sobre todo su ubicación junto a su zona portuaria y su iglesia Ártica. Aquí pudimos apreciar lo poco que nos faltaba para disfrutar del sol de Media Noche. Seguimos nuestro viaje hacia el norte, navegando por algún fiordo más, encontrándonos manadas de renos por todas partes y llegando hasta las pinturas rupestres de Alta, talladas en la roca, datando 4200 años a.C. Esa tarde paramos a dormir en este pueblo y desde allí pudimos contemplar con todo su explendor, el sol de media noche, mágico. Y para terminar nuestro viaje, paramos en el pueblo más al norte de Europa Honningsvag, para culminar en Cabo Norte, punto más septentrional de Europa, aunque con matices.

Sognefjord

Glaciar Briksdal

Bergen

Oslo

Ballena

Sol de Media Noche

Cabo Norte

Cascada (Valle de Voss)

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